Cómo se aplica el régimen V.I.C.E.R. en la práctica
V.I.C.E.R. no es un marco genérico ni se aplica de forma automática.
Cada proyecto ingresa al régimen a través de un proceso estructurado que permite evaluar su encuadre, definir su estructura y determinar su viabilidad institucional antes de cualquier decisión relevante de capital.
El proceso está diseñado para ordenar expectativas, alinear criterios y establecer una base clara de trabajo desde etapas tempranas.
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El proceso inicia con la recepción del proyecto y un encuadre preliminar que permite comprender su naturaleza, etapa de desarrollo, alcance y objetivos.
En esta etapa se evalúa:
el contexto general del proyecto,
su grado de definición y avance,
y su compatibilidad inicial con el enfoque VICER.
Resultado:
Determinación de si el proyecto es elegible para avanzar hacia un análisis estructural más profundo.En esta etapa no se emiten conclusiones de viabilidad ni se asumen compromisos.
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Una vez encuadrado, el proyecto atraviesa un proceso formal de análisis integral que evalúa su viabilidad técnica, financiera, legal y comercial, así como su capacidad de ser estructurado bajo un régimen institucional.
El dictamen se enfoca en:
la coherencia interna del proyecto,
la identificación de riesgos y dependencias críticas,
la validación de supuestos relevantes,
y la definición de condiciones necesarias para su estructuración.
Resultado:
Emisión de un Dictamen VICER, que puede:autorizar el avance hacia la estructuración,
condicionarlo a ajustes específicos, o
recomendar no continuar bajo el régimen V.I.C.E.R.
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Con base en el Dictamen VICER, aquí se define la arquitectura estructural que permitirá al proyecto operar con orden, claridad y consistencia a lo largo del tiempo.
Se establece:
la estructura legal y societaria adecuada,
las reglas de operación y toma de decisiones,
la asignación clara de roles y responsabilidades,
y los mecanismos que permiten sostener disciplina estructural sin rigidez operativa.
Resultado:
Un proyecto con estructura institucional real, capaz de sostener decisiones relevantes y exposición a capital.
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Un proyecto estructurado bajo VICER no busca capital: queda preparado para recibirlo.
En esta etapa, el proyecto alcanza un nivel de claridad que permite:
evaluar esquemas de capital compatibles,
dialogar con inversionistas sofisticados,
y considerar fondeo bajo condiciones previamente definidas.
El capital entra después de la estructura,
y siempre bajo reglas claras.Resultado:
Proyecto institucionalmente preparado para capital, sin improvisación.
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Durante la vida del proyecto, el régimen V.I.C.E.R. funciona como el marco estructural de referencia para decisiones relevantes.
No sustituye equipos ni figuras jurídicas existentes.
Lo que hace es evitar ambigüedad, ordenar la interacción entre actores y preservar la coherencia estructural definida desde el origen.Resultado:
Un proyecto que opera con claridad, disciplina y trazabilidad en la toma de decisiones.